En la directiva del FC Barcelona se han puesto sobre la mesa los pros y los contras respecto al jugador inglés Marcus Rashford.
La decisión no es improvisada ni precipitada. La secretaría técnica comandada por Anderson da Souza Deco lleva meses evaluando las mejores opciones para reforzar la posición de extremo de cara al verano. La apuesta por Rashford es una alternativa ‘low cost’ pero también de calidad. El objetivo principal es completar la plantilla con un perfil desequilibrante más allá de Lamine Yamal y Raphinha.
Rashford ha demostrado un rendimiento indiscutible. Llegó como relevista tras la lesión de Raphinha y sin mucho tiempo de adaptación, registrando hasta febrero 10 goles y 12 asistencias.
Deco se reunió con los agentes de Rashford y está trabajando para ficharlo. El Barça está dispuesto a pagar unos 30 millones de euros y busca rebajar esa cifra, aunque no será sencillo.
Otras alternativas en el mercado resultan excesivamente caras o con perfiles riesgosos. Teniendo en cuenta los precios de jugadores similares, la compra de Rashford es la opción más lógica para el club azulgrana.