Barça y Girona empatan 1-1 al descanso. Evaluación individual de los jugadores del Barça tras los primeros 45 minutos.
Joan García — Inspirado. Jugó en estado permanente de vigilancia lejos de la portería, con el recuerdo reciente del Metropolitano. Sacó alguna mano importante, aunque no quedó claro si el rematador estaba habilitado.
Jules Koundé — Torpón. Lamine le buscó para establecer su tradicional sociedad, pero no hubo manera. Incluso lo que debía ser un remate de cabeza con opción de gol se convirtió en un despeje.
Pau Cubarsí — Estresado. Otra primera parte de sufrimiento por la irrupción de rivales desde la segunda línea.
Eric García — Precipitado. Cometió una falta fuera de lugar para cortar una acción ofensiva del central Reis. Le costó una tarjeta que amenaza con condicionarle.
Gerard Marín — Novedoso. Empezó con ganas de dejarse ver en ataque, con un par de incursiones prometedoras; uno de los que más se acercó a su mejor nivel.
Frenkie de Jong — Frío. A veces incluso gélido. No tuvo la jerarquía que se espera del mediocentro en un equipo que aspira a recuperar el liderato.
Dani Olmo — Penalizado. Pasó de puntillas por la primera parte, pero dejó la jugada más trascendente: fue objeto de un claro penalti en la acción previa al descanso.
Lamine Yamal — Penalizado. Falló el primer intento con excesiva rosca, perdonó un mano a mano muy claro frente a Gazzaniga y en la tercera acción malogró un penalti clave que golpeó la madera.
Fermín López — Ansioso. Muy activo en áreas ofensivas y defensivas, trabajó mucho pero le faltó calma en la decisión final para culminar las jugadas.
Raphinha — Comprometido. Mostró conexión con Flick; tuvo dos oportunidades claras: no acertó en la primera y en la segunda mandó el balón al poste.
Ferran Torres — Emboscado. Le faltó espacio vital y en todos sus controles le sobró un segundo.