La nueva era en La Masia arrancó tras la marcha de Marc Guiu: cuando el delantero comunicó al club que el Chelsea iba a hacer efectiva una cláusula de seis millones, el Barça activó un sistema de renovaciones para los jugadores que firman para la etapa juvenil con el objetivo de blindarse frente a las ofensivas de equipos externos.
Algunos futbolistas se quedaron con las condiciones anteriores porque renovaron antes de lo ocurrido (por ejemplo, Dro). En cambio, un centrocampista gallego anunció un viernes a Flick y al vestuario su intención de fichar por el PSG: su llegada se cerró inicialmente por la asequibilidad de la cláusula. Tras las conversaciones —y con la intervención negociadora que menciona el club— se acordó una compensación y el precio de salida se dejó en algo más de ocho millones. Pese a la confianza que mostró Flick en él, el jugador (con cinco partidos en el primer equipo del Barça) acabó cambiando de destino.
La política que ha implantado el club hace subir la cláusula a medida que se alcanzan hitos. Debutar en la Youth League, por ejemplo, eleva la cláusula de los seis a los ocho millones. En este grupo se sitúan varios juveniles nacidos en 2009 y 2010 que ya han sido convocados al menos una vez para la competición internacional: Baba Kourouma, Orian Goren o Ebrima Tunkara (este último acaba de cumplir 16 años y ha firmado su nuevo contrato para la etapa juvenil). Por otro lado, jugadores que todavía figuran con seis millones pero bajo las nuevas condiciones son Iu Martínez, Byron Mendoza, Michal Zuk, Xavi Miràngels, Jordi Pesquer, Sergi Mayans y Joan Inglés; cuando debuten en la Youth League su cláusula subirá automáticamente.
Entre los nacidos en 2008, los que ya han sido convocados alguna vez con el Barça Atlètic verían su cláusula elevarse hasta los diez millones. Y los 2008 que ya están inscritos como jugadores del Barça Atlètic sitúan su cláusula por encima de los 15 millones —casos como Toni y Guille Fernández, protegidos por el club. De hecho, si Dro hubiera firmado con estas condiciones y con sus cinco partidos en el primer equipo, el Barça lo habría blindado con una cláusula de alrededor de 25 millones, probablemente suficiente para que el PSG no hubiera ejecutado la opción. Además, la cláusula continúa subiendo cuanto más participen con el primer equipo.