Barcelona planea gastar alrededor de €130 millones en el próximo mercado de transferencias de verano, con Alessandro Bastoni y Julián Álvarez como sus principales objetivos.
El club está comprometido a cumplir con la regla 1:1, asegurando que las compras se equilibren con las ventas. Bastoni podría costar unos €60 millones, mientras que Álvarez no debería superar los €70 millones, aunque el Atlético de Madrid podría pedir un precio mayor. En caso de que la negociación por Álvarez no prospere, Barcelona contempla como plan B al delantero del Manchester City, Omar Marmoush.
Con un presupuesto total de €130 millones, Barcelona tendrá que priorizar cuidadosamente sus fichajes para aprovechar al máximo sus recursos. Aunque la situación financiera del club parece lo suficientemente estable para realizar incorporaciones importantes, la presión para hacer inversiones acertadas es alta.
El mercado de verano será una prueba clave para la estrategia financiera de Barcelona, buscando fortalecer la plantilla sin perder el equilibrio presupuestario.