El departamento deportivo del Barcelona, dirigido por Deco, trabaja con dedicación en la configuración de la plantilla para la próxima temporada, respetando la regla 1-1 de La Liga, que obliga a equilibrar ingresos y gastos en los fichajes.

Los principales objetivos son reforzar la zona de ataque con un delantero centro y traer un defensa central diestro. Estas incorporaciones dependerán de las posibles salidas, sobre todo de jugadores cedidos como Marcus Rashford y João Cancelo. Alejandro Balde, lateral de la cantera, es uno de los nombres que más suenan en los rumores de transferencias, aunque el club no tiene intención inmediata de venderlo. Sin embargo, conscientes de la progresión de Gerard Martín, podrían contemplar su salida según evolucione la situación.

El club da gran importancia a las relaciones entre jugadores como factor de estabilidad. La fuerte amistad entre Balde y el joven Lamine Yamal se refleja dentro y fuera del campo, al igual que la cercana relación entre Ferran Torres y Pedri, quienes se apoyan mutuamente ante dificultades. Para el entrenador Hansi Flick y el director deportivo Deco, mantener la armonía en el vestuario es clave al decidir posibles bajas o altas.

Esta estrategia refleja un enfoque más profundo de Barcelona: la química y la estabilidad interna son tan importantes como la calidad deportiva. Así, el club busca un equilibrio entre nuevas incorporaciones y mantener un grupo unido, fundamental dadas las restricciones financieras actuales.