Barcelona tiene previsto abandonar la práctica de utilizar fotocopias del DNI de sus socios para la verificación de firmas en elecciones y otros procedimientos durante los próximos cinco años. Esta medida surge tras las quejas de miembros que debían facilitar copias de sus documentos, lo que implica riesgos para la privacidad y seguridad.
En campañas electorales recientes, algunas candidaturas incluso solicitaron fotografías de ambas caras del DNI tomadas con teléfonos móviles de la campaña, lo que generó alertas en la policía y expertos en ciberseguridad sobre posibles fraudes y vulneraciones.
Además, en elecciones recientes del club, ni el carné de socio ni herramientas electrónicas de identificación se utilizaron para votar o dar firmas, solo se permitió votar con el DNI o pasaporte en el caso de extranjeros, planteando dudas sobre la coherencia y seguridad del sistema.
La solución propuesta es el uso de una ‘clave socio’ única y permanente asignada de por vida a cada asociado. Con el carné digital, que incluye fotografía y este código, bastaría para realizar todas las gestiones: firmar, votar o comprar entradas, adaptándose así a los tiempos.
Esta transición no solo representa una actualización técnica, sino un avance significativo hacia la digitalización y confianza entre los socios. Al eliminar la necesidad de manejar copias físicas del DNI, el club protegerá mejor los datos personales y reducirá riesgos legales. Para los socios, esto significará procesos más seguros y sencillos para participar en la vida del club.