Barcelona lleva varios meses negociando para fichar a Julián Álvarez, considerado la principal opción para sustituir a Robert Lewandowski en la delantera. Este fichaje es una prioridad para reforzar la línea ofensiva.
La oferta del Barcelona es significativa, aunque no alcanza los 500 millones de euros de la cláusula de rescisión, y tiene un límite temporal: el club ha puesto un plazo de dos semanas hasta finales de julio para que Atlético tome una decisión.
Desde el club catalán confían en que la insistencia del jugador y las altas aspiraciones deportivas de Barcelona quebrarán la resistencia del Atlético, aunque cuentan con planes alternativos si la negociación no llega a buen puerto. El entrenador Hansi Flick está impaciente, deseando conocer pronto la plantilla para la temporada 26/27 y confiando en cerrar el fichaje.
El presidente Joan Laporta afirmó: «Si un jugador quiere irse, el club está dispuesto a darle el camino libre, porque un club grande no puede permitirse tener futbolistas descontentos». Esta postura subraya la importancia de resolver la situación en los próximos días.