Barcelona está acelerando la salida de Iñaki Peña, guardameta de 27 años y producto de La Masia, para resolver la saturación en la portería del equipo.
De acuerdo con medios españoles, tras una cesión poco fructífera en Elche y con pocas opciones dentro del plantel, Peña está encaminado a marcharse. Panathinaikos y Feyenoord han mostrado interés firme en el portero.
El club preferiría recibir una transferencia, pero lo más probable ahora es una salida libre con la conservación de derechos futuros, como una cláusula de porcentaje en la próxima venta. Esto se debe a que Peña no ha desarrollado el potencial esperado y obtener una buena suma sería complicado.
El capitán del equipo, Marc-André ter Stegen, ya no está en los planes del entrenador Hansi Flick, mientras que Wojciech Szczesny debería continuar como portero suplente. Los jóvenes Diego Kochen y Aron Yaakobishvili probablemente saldrán cedidos para ganar minutos.
Barcelona busca una solución definitiva antes del inicio de la pretemporada, evitando mantener un portero sin una trayectoria deportiva clara. Con 27 años, Peña necesita jugar regularmente y no puede permitirse otro año de incertidumbre.
Panathinaikos y Feyenoord ofrecen opciones sensatas, visibilidad europea y un rol más importante del que tendría en Barcelona.
Mantener derechos futuros podría aliviar la pérdida económica si Peña recupera su valor en el futuro, ya que los porteros suelen desarrollarse más tarde que los jugadores de campo.
La salida de Iñaki Peña no será un gran impacto, pero sí un paso lógico que beneficia a ambas partes: el jugador obtiene una nueva oportunidad y el club claridad en su plantel.