Hace unos meses, el futuro de Marcus Rashford en el Barcelona parecía claro. El delantero llegó cedido desde el Manchester United con una opción de compra fijada en 30 millones de euros, que se debería activar al final de la temporada. Además, las condiciones financieras del contrato estaban acordadas, evitando nuevas negociaciones.

Sin embargo, a medida que avanzó la temporada, las buenas actuaciones de Rashford bajo el mando de Hansi Flick hicieron que el Barcelona reconsiderara la situación. En lugar de activar simplemente la cláusula, el club estudia la posibilidad de modificar el acuerdo original.

Según MARCA, el director deportivo Deco está encargado del asunto. Renovar la negociación puede complicar las cosas: habría que discutir el salario con el jugador y negociar con el Manchester United, que podría pedir más dinero debido al aumento del valor de mercado de Rashford tras su buen rendimiento.

Por eso, los expertos creen que la solución más lógica es que Barcelona active la opción pactada el verano pasado. Así evitarían problemas innecesarios y asegurarían el futuro del jugador en el club.