El FC Barcelona Femení consiguió su séptimo título consecutivo en la Liga F tras derrotar al Espanyol 4-1 en el Ciudad Deportiva Dani Jarque. La victoria, lograda con cuatro jornadas restantes, se obtuvo con un equipo mayoritariamente joven, cuyo promedio de edad fue de solo 22,3 años.
Solo dos titulares habituales —Cata Coll y Graham Hansen— iniciaron el duelo, mientras que el resto fueron jóvenes canteranas que se consolidaron como futuro del club. Aun con siete bajas en verano y lesiones, incluido el largo periodo fuera de Aitana Bonmatí, el equipo mantuvo su nivel con eficacia en ataque y defensa.
Este séptimo título consecutivo refrenda las profundas transformaciones iniciadas en 2015, que profesionalizaron el club y lo establecieron como referencia en España y Europa. Con solo una derrota en 26 partidos, 116 goles a favor y siete en contra, la temporada es casi perfecta.
La apuesta del entrenador Pere Romeu por la juventud en partidos clave, sin perder competitividad, demuestra una planificación sólida del relevo generacional. Además, con la final de la Copa de la Reina y las semifinales de la Champions, el Barça busca seguir sumando títulos.
Así, el Barça Femení afianza su hegemonía nacional y construye una base estable para el éxito prolongado, un aspecto fundamental para sus seguidores que desean un club fuerte y competitivo a largo plazo.