El partido entre Atlético de Madrid y FC Barcelona en el Metropolitano se encendió con una fuerte tangana en los minutos finales del primer tiempo. Tras los goles de Giuliano Simeone y Marcus Rashford que igualaron el marcador, un duro choque entre Dani Olmo y Simeone provocó la agitación.
La reacción del capitán Koke a la falta fue enérgica, y casi de inmediato se generó un enfrentamiento en el que se vieron involucrados varios jugadores. El árbitro sancionó con amarillas a Fermín López, Nahuel Molina y Koke, quien además deberá cumplir sanción en el próximo partido.
Seguidamente, Lamine Yamal complicó a Nico González, actuando de lateral izquierdo, provocando que éste recibiera la segunda amarilla tras la revisión del VAR y fuera expulsado. Este hecho deja a Barcelona con una baja importante para los próximos compromisos.
Este encuentro, el primero de una serie de tres en pocos días, anticipa una batalla repleta de emoción, física y polémica. La dinámica física y disciplinaria podría afectar la disposición táctica de Flick y Simeone y tendrá impacto en la Champions próximamente.
Para los seguidores es una señal de que la rivalidad atraerá mucho más que fútbol, ofreciendo un espectáculo con intensidad y suspenso, donde cada amonestación y expulsión tendrá su peso en la lucha por la Liga.