A principios de marzo, las elecciones a la presidencia del FC Barcelona concluyeron con la reelección de Joan Laporta, quien recibió el 68,18% de los votos. Su contrincante, Víctor Font, obtuvo un 29,78%, sufriendo una derrota significativa en su segundo intento por liderar el club.

Tras conocer el resultado, Font mostró su tristeza pero aceptó el veredicto, felicitando a Laporta y su junta directiva. Durante las dos semanas posteriores, recuperó fuerzas y estuvo con su familia y amigos tras la intensa campaña. En el ámbito profesional, retomó sus funciones como asesor sénior en Delta Partners y se volcó en varios proyectos personales.

Pese a la derrota, Font mantiene firme su convicción sobre la necesidad de un Barça más transparente, profesional y participativo. Ofreció aportar al club sus propuestas, como la remodelación del Palau Blaugrana y medidas sociales. Aún no se sabe si volverá a presentarse en futuras elecciones.

Estos comicios reflejan la demanda de cambios profundos en el club y la existencia de distintas visiones para su camino. La postura de Víctor Font recuerda la importancia de estas alternativas para seguidores y analistas interesados en la evolución del Barça.