Robert Lewandowski busca extender su etapa en Barcelona aceptando una reducción salarial. A punto de cumplir 38 años, el delantero polaco valora la estabilidad para su familia, que ya está bien adaptada en Cataluña.

A pesar de las ofertas atractivas de la MLS, especialmente del Chicago Fire, y de clubes ambiciosos de la Liga Profesional Saudí, Lewandowski se muestra pragmático respecto a su rol. Está dispuesto a asumir una posición secundaria en el equipo para ayudar al club a cumplir con las restricciones del Fair Play financiero.

Clave en estas negociaciones es el agente de Lewandowski, Pini Zahavi, quien mantiene una estrecha relación con el presidente del Barcelona, Joan Laporta. Tras la reciente reelección de Laporta, el ambiente entre el entorno del jugador y la directiva es positivo. Se espera que pronto reanuden las negociaciones formales con el director deportivo Deco, buscando un equilibrio que respete la leyenda del delantero sin comprometer las finanzas del club.

Lewandowski, junto con el entrenador Hansi Flick, es una pieza central en la visión a largo plazo de Barcelona. El contrato de Flick vence en 2027, y asegurar a ambas figuras es parte del esfuerzo del club para pelear por La Liga y la Champions esta temporada.

Esta postura refleja la disposición de Lewandowski a adaptarse a las realidades actuales del fútbol, priorizando la lealtad y el éxito colectivo por encima de ofertas lucrativas pero menos estables en el extranjero.