La noche del 1 de mayo, las directivas del FC Barcelona y Osasuna compartieron un almuerzo oficial en el restaurante Maınxo, a las afueras de Pamplona, previo al encuentro entre ambos equipos en El Sadar. Joan Laporta, presidente electo del Barcelona que asumirá oficialmente el 1 de julio, estuvo presente junto a Rafael Yuste, actual presidente del club blaugrana.

Luis Sabalza, presidente de Osasuna, fue el anfitrión principal del encuentro, que contó también con otros miembros de las juntas directivas de ambos clubes. Durante la comida, Laporta compartió un momento simpático con un joven aficionado culé, quien le pidió que le firmara la camiseta y le preguntó por Julián Álvarez.

En la previa del partido, Yuste manifestó que el equipo se concentra en sacar puntos contra Osasuna antes que en pensar en ganar la Liga, postura que Laporta apoyó, alineándose con el discurso del técnico Hansi Flick.

Desde un análisis, la presencia de Laporta en este tipo de reuniones demuestra su involucramiento activo antes de asumir oficialmente el cargo, favoreciendo una transición sin sobresaltos y mostrando el compromiso del Barça con el respeto y la colaboración institucional.

Para el club, estas reuniones fortalecen las bases para afrontar el próximo curso, permitiendo abordar asuntos deportivos y administrativos en un clima de diálogo. Los aficionados pueden tomar esto como un indicio del profesionalismo y la estrategia de largo plazo que el club busca consolidar.