El Barcelona tiene varios problemas que resolver al entrar la temporada en una fase decisiva, y una zona que debía ser una garantía está empezando a generar dudas.

El ataque de Hansi Flick sigue siendo productivo como unidad colectiva, pero las cifras de sus dos principales delanteros centro, Ferran Torres y Robert Lewandowski, apuntan a una preocupante caída de eficacia.

El club ha encajado dos derrotas consecutivas —la segunda vez esta temporada—. En los últimos cuatro partidos, contra Girona, Atlético de Madrid, Mallorca y Albacete, el equipo marcó seis goles en total, pero solo uno de ellos provino de un delantero centro natural.

En esos cuatro encuentros, Torres y Lewandowski sumaron apenas cuatro disparos entre los tres palos. Contra Girona ninguno de los dos obligó al portero a intervenir; Lewandowski no acertó a terminar entre los tres palos contra el Atlético, y Torres falló en el choque frente al Mallorca.

Torres sigue siendo el máximo goleador del Barcelona con 16 tantos, pero la segunda mitad de la temporada ha sido distinta: en los últimos 14 partidos ha marcado solo tres veces, frente a los 13 goles en sus primeros 19 encuentros.

Un partido que ejemplificó su forma actual fue el de Elche: Torres marcó un gol pero falló cinco ocasiones claras en ocho intentos. Solo tres de esos disparos fueron a puerta y dos dieron en el poste. Esa actuación resumió el problema reciente del Barcelona: se crean ocasiones pero no se convierten con la eficacia esperada.

A pesar de estas dificultades, el ataque del equipo sigue beneficiándose de cifras colectivas sólidas: hasta seis jugadores diferentes ya han alcanzado los dobles dígitos en goles esta temporada.