El 25 de marzo de 1926 en Les Corts, el Barcelona logró su primera vez cinco goles ante el Real Madrid en un partido de Copa, imponiéndose con un resultado contundente de 5-0. Los goles fueron obra de César Rodríguez, autor de un doblete, José Bravo, Josep Escolà y Marià Gonzalvo, dejando una actuación memorable.

Este partido dejó una huella profunda en la rivalidad, ya que ocho años después, ambos equipos empataron 5-5 en La Liga, la mayor cantidad de goles hasta entonces. En 1945, el Barça volvió a vencer al Madrid por 5-0, confirmando su fortaleza como contendientes serios.

El partido de 1926 fue descrito como una fiesta futbolística, con aficionados ondeando sus pañuelos con entusiasmo. Estas victorias sentaron las bases para futuros enfrentamientos legendarios, sumando intensidad y orgullo a una de las mayores rivalidades del fútbol.

Para los seguidores del Barcelona, ese 5-0 no fue cualquier victoria, sino un hito histórico que mostró el potencial y la ambición del club para dominar al Real Madrid a nivel máximo.