Frenkie de Jong sufrió una lesión en el bíceps distal de su pierna derecha y estará fuera entre 5 y 6 semanas, un duro golpe para las opciones del Barcelona en la etapa clave de la temporada.

Con un calendario exigente y partidos vitales en La Liga, Copa del Rey y Champions League próximos, su ausencia debilita de forma notable el centro del campo del equipo. De Jong es el organizador confiable y métronomo que marca el ritmo y aporta estabilidad al juego.

El regreso de Pedri tras una lesión prolongada ha puesto de manifiesto la vulnerabilidad del equipo: sin la dupla Pedri-De Jong, los suplentes aún no han demostrado poder cubrirlos en partidos decisivos, aumentando el riesgo de perder el control en juegos de alta presión, como el enfrentamiento contra Newcastle en octavos de Champions.

El entrenador Hansi Flick debe elegir entre un estilo más seguro y disciplinado o uno más arriesgado, creativo y ofensivo. Entre las opciones están usar a Marc Casado para asegurar el juego sencillo o confiar en Marc Bernal, que aporta intensidad y control, aunque aún no está al 100%.

La lesión de De Jong es una prueba seria para el Barcelona. La capacidad del equipo para adaptarse sin su principal mediocampista será clave para definir sus éxitos en lo que resta de temporada.