Kika Nazareth, delantera de 23 años del FC Barcelona Femenino, repasó en una entrevista para Sport TV Portugal sus primeros pasos en el fútbol y su infancia. Desde niña, siempre estuvo acompañada por el balón, practicando en la calle y parques, una base fundamental para su carrera.

Su llegada al Barça supuso un reto. Acostumbrada a llevar el control del juego en Benfica y la selección, tuvo que adaptarse a la complejidad del ‘tiki-taka’, una filosofía basada en el juego colectivo y la sincronía. Entrenar con las mejores jugadoras del mundo y Balones de Oro fue una oportunidad que requirió tiempo y esfuerzo para integrarse.

Nazareth describe el juego azulgrana como aparentemente sencillo, pero que exige estar cerca de las compañeras y mantener siempre un apoyo táctico. En un principio, le costó dejar de lado su creatividad e individualidad para encajar en el esquema colectivo.

La disciplina fue uno de los mayores desafíos para esta jugadora con perfil más libre y espontáneo. A pesar de ello, ahora se siente más segura y libre dentro del campo, habla catalán con fluidez y destaca la importancia de la felicidad para rendir bien.

Su experiencia refleja tanto el crecimiento personal como la evolución del fútbol femenino, donde el equilibrio entre talento y táctica es esencial. La historia de Kika muestra la importancia de armonizar el estilo individual con un modelo de juego colectivo exigente.