Alejandro Balde sigue siendo una figura central en los planes de Hansi Flick y es de lejos el lateral izquierdo preferido del Barcelona.

A pesar de la competencia de Gerard Martin, Jofre Torrens e incluso Joao Cancelo, está claro que el entrenador alemán prefiere a Balde por su rendimiento ofensivo y velocidad, algo que le otorga un perfil único.

Sin embargo, no se puede negar que es en gran medida inconsistente e impredecible, y su calidad fluctuante ha provocado algunas frustraciones. En ese sentido, su protagonismo ha disminuido ligeramente últimamente.

Según una actualización reciente de SPORT, varios clubes europeos importantes están atentos a la situación de Balde y ven potencial para atraerlo fuera de Cataluña.

El Manchester United ya lleva un tiempo tras él, pero el Inter de Milán se ha unido a la carrera como los últimos participantes. Lo valoran por su espíritu ofensivo y lo ven como una incorporación destacada para su plantilla.

Ambos clubes están sopesando la opción de hacer ofertas en verano, y con un valor de mercado que ronda los 60 millones de euros, la cifra tendrá que ser considerable.

El contrato actual del defensor formado en la casa se extiende hasta el verano de 2028 con una cláusula de rescisión de 1.000 millones de euros, y está claro que el Barcelona lo considera una pieza clave para el futuro.

Sin embargo, permanece una posibilidad remota de que el club priorice el beneficio financiero que pueda obtener por su venta y posteriormente dé prioridad a otro fichaje propio en esa posición. Al fin y al cabo, jugadores como Alejandro Grimaldo interesan al club.

Balde está representado por Jorge Mendes, quien mantiene una estrecha relación con Joan Laporta, probablemente próximo a regresar al poder. Considerando todos los factores, la posibilidad de que Balde se vaya es remota, aunque existente.