Cuando las cosas no van bien, lo mejor es hablarlas a conciencia. Hansi Flick y su cuerpo técnico planificaron la semana al detalle y, tras conceder dos días libres después del KO en el derbi contra Girona, se reunieron con los jugadores el jueves para una charla sincera.

La conversación continuó el sábado antes del Barça-Levante para tratar temas más futbolísticos y éticos. Flick ha sembrado la semilla para que el conjunto azulgrana vuelva a ser reconocible y aspire a ganarlo todo.

El entrenador admitió que tras dos derrotas surgieron dudas en la plantilla y que su trabajo ha sido convencer de nuevo al equipo, sin renunciar al estilo que identifica a su Barça. Destacó que la comunicación es vital en estos momentos y que todo el mundo en el club quiere ganar.

Flick explicó que las reuniones fueron colectivas y personales, hablando con muchos jugadores sobre la forma de jugar y la necesidad de recuperar la mentalidad adecuada y el hambre de victoria. Resaltó la importancia de que los líderes asuman la responsabilidad.

Comentó los fallos futbolísticos, como perder el balón en el último tercio y la falta de intensidad defensiva. Según Flick, el equipo debe actuar como uno solo, siempre bien conectado para presionar, y cree que ese nivel se ha perdido últimamente.

El técnico aseguró estar muy concentrado y tomar la situación como una buena oportunidad. Informó que Rashford está de vuelta, Pedri también, y Gavi mejora.

Sobre las elecciones a la presidencia, señaló que no afectan al funcionamiento del equipo, a pesar de rumores y movimientos en el mercado. Con humor, comentó que el presidente no ha estado en los dos últimos partidos que han perdido, quizá por eso.