Durante una reciente rueda de prensa, el entrenador del Barcelona, Hans Flick, vivió un momento divertido cuando un teléfono móvil sonó inesperadamente.
Flick reaccionó rápidamente con una broma en español: «Multa», lo que significa «multa». Su comentario ligero provocó sonrisas y alivió el ambiente.
Aunque no es noticia de portada, estos pequeños incidentes muestran un lado más cercano del conocido entrenador. El humor de Flick durante un evento oficial recuerda que el fútbol no solo trata de tácticas, sino también de momentos de ligereza.