Ferran Torres, delantero del FC Barcelona, destaca no solo en el campo, sino también por su implicación en causas sociales y ecológicas. Uno de sus intereses principales es la vida marina, donde ha realizado una importante labor.

El Oceanogràfic de Valencia decidió nombrar un tiburón de arrecife gris en su honor. Esta especie, que mide alrededor de dos metros y está en peligro de extinción, lleva el nombre del futbolista valenciano como "reconocimiento a la conexión del jugador con la conservación marina y, especialmente, por sus esfuerzos para sensibilizar a la sociedad sobre la importancia de proteger a estos animales".

Torres fue embajador de la Fundación Oceanogràfic en 2024 y 2025, durante los cuales adquirió amplios conocimientos sobre tiburones. Organizó una jornada educativa para aproximadamente 100 participantes de su campamento de verano, llevándolos al acuario para aumentar su conocimiento.

Su apodo “El Tiburón” aparece frecuentemente en sus redes sociales, y este honor representa un reconocimiento significativo mientras encara un futuro incierto en Barcelona, aportando un capítulo especial a su legado fuera del campo.