Eric García se ha convertido en una pieza imprescindible en la defensa del Barcelona en la temporada 2025-26, jugando los 40 partidos oficiales. El entrenador Hansi Flick prácticamente no le dio descanso — fue titular en 39 encuentros y solo entró desde el banquillo una vez, además de perder un partido por sanción.
Esta carga de minutos ha pasado factura a su salud. En los minutos finales contra el Athletic en San Mamés, García mostró signos de fatiga muscular, y en varios encuentros se evidenciaron molestias por el desgaste acumulado. Tuvo que reducir su tiempo en el campo en el partido de vuelta frente al Newcastle por precaución.
A pesar de ello, Eric ha demostrado un gran nivel y versatilidad, rindiendo como defensa y también como mediocentro defensivo. Su resistencia física y calidad son clave para el Barcelona esta temporada. Sin embargo, la ausencia de una rotación adecuada pone en peligro su salud y plantea dudas sobre la capacidad del equipo para mantener el rendimiento en caso de bajas.
Este caso evidencia la importancia de gestionar bien la carga de trabajo y rotar a los jugadores para proteger a las piezas clave, especialmente en un calendario tan exigente. Por muy valioso que sea, el entrenador debe equilibrar el uso de García con descansos necesarios para evitar lesiones graves.