Barcelona y Atlético de Madrid iniciaron el mercado estival con tensión por objetivos clave, en particular la búsqueda de Bernardo Silva, agente libre tras su salida del Manchester City.

Dentro del club catalán se creía que la operación estaba casi cerrada. Deco y el entrenador Hansi Flick mostraron inicialmente ciertas dudas, pero la determinación del jugador cambió la perspectiva. Silva incluso aceptó rebajar su salario para facilitar el traspaso.

A pesar de estos esfuerzos, la operación ahora parece desmoronarse. La opción Atlético, que hace pocas semanas parecía remota, ahora está más cerca de concretarse.

Para Barcelona, que invirtió mucho tiempo y energía en la negociación y esperaba incorporar a un jugador versátil para medio campo y ataque, representa un duro golpe. Perder a Silva a manos de un rival directo en La Liga es un revés deportivo y psicológico, especialmente dado que el Atlético se burló públicamente de la persecución de Julián Álvarez por parte de Barcelona.

Real Madrid también muestra interés en Silva, con José Mourinho valorando altamente al portugués. Sin embargo, actualmente el Atlético parece tener la ventaja en esta carrera.