Jordi Alba, que disputó once temporadas con el Barcelona, es principalmente conocido por su labor defensiva, aunque anotó 27 goles para el club. Su actuación más destacada llegó el 3 de febrero de 2021 en el partido de Copa del Rey frente al Granada, donde marcó su único doblete en la carrera.

El encuentro fue vibrante: el Barça remontó un 0-2 adverso en los minutos finales del tiempo reglamentario. Alba anotó el gol del empate al 92', con una volea potente tras la asistencia de Antoine Griezmann, lo que llevó el partido a la prórroga. Su primer gol forzó la extensión y el segundo cerró el marcador en un 5-3 favorable al Barcelona.

Esa victoria permitió al Barça avanzar a semifinales de Copa, en las que superaron a Sevilla y ganaron la final contra Athletic de Bilbao por 4-0. Tras el partido, Alba destacó la conexión con sus compañeros: "Es una jugada que Leo y yo hacemos siempre, vi que Antoine estaba más abierto y me fui al centro para entrar con todo." Estos goles permanecen como un momento emblemático que muestra la importancia de Alba en partidos decisivos a pesar de su posición defensiva.