Barça está informado sobre el elevado precio que el Atlético de Madrid exige por el delantero Julián Álvarez. En el club rojiblanco existe cierto malestar por los movimientos en el entorno del jugador.
La contratación de Julián Álvarez por el Barça parece ahora mismo casi imposible, ya que el Atlético mantiene una postura firme y no está dispuesto a vender al delantero argentino en el próximo mercado de verano. Se ha informado que la cifra aproximada para la operación ronda los 200 millones de euros, una suma que se considera absolutamente disuasoria y una advertencia para posibles interesados.
En las últimas semanas, el Atlético ha dejado claro que Julián no está en el mercado, y el agente del futbolista ha asegurado públicamente que los clubes interesados deben negociar directamente con la directiva rojiblanca antes que con el propio jugador. Julián ve con buenos ojos salir hacia un proyecto mucho más ofensivo y a un equipo que aspire claramente a ganar la Champions, algo que en el Atlético podría ser complicado a corto plazo.
El contrato del jugador es hasta 2030 e incluye una cláusula de 500 millones de euros, lo que brinda tranquilidad al club. Además, el Atlético quiere prolongarle el contrato, consciente de que hay pocos delanteros como él en el mercado y de su potencial a largo plazo.
El Barça busca un perfil de delantero similar al de Julián Álvarez: un goleador que se asocie bien con el equipo, presione, trabaje, marque goles y haga movimientos rápidos en ataque. Este perfil es muy distinto al de Lewandowski. También se valoran otras opciones en el mercado, aunque reconocen que es una posición complicada por la escasez de futbolistas de primer nivel y rendimiento inmediato.
El Barça solo avanzaría en esta opción si Julián expresa claramente su deseo de jugar en el equipo azulgrana, lo cual no ha sucedido aún, y el jugador siempre ha mostrado respeto hacia el Atlético. Por ello, esta fichaje es muy complicado y el Barça estudia otras vías más asequibles hasta después de las elecciones presidenciales.