El Barça no tiene problemas en su juego. Sabe qué quiere, qué riesgos asume y cómo pretende comportarse. Su plan es ofensivo, su actitud es desinhibida.
Para ser más eficaz y sufrir menos defensivamente, solo debe madurar. A menudo, el equipo sufre el poder del impulso frente a la reflexión. Es natural que los primeros años de vida sean así, aunque poco a poco el conocimiento y la experiencia ayudan a corregir ese desequilibrio.
Al principio, el encanto de seguir el camino de la espontaneidad compensa, a pesar de pagar alguna factura. Eso sucedió la temporada pasada por sorpresa. Sin embargo, este año ha crecido la desconfianza porque quizás no se ve la progresión deseada, no se confirman las altas expectativas. El Barça ha perdido pasión, pero parece que aún no ha madurado suficiente. Y ese tránsito es imprescindible para ser más fiable. Si además Pedri, el futbolista más sabio, ha tenido parones por lesión, es imposible que el equipo no se resienta.
El canario es el director de orquesta que decide qué toca en cada momento, justo lo que necesita el Barça para ser equilibrado. Hay partidos donde la versión blaugrana más salvaje ya resuelve los duelos, pero eso no puede confundir la ruta. No es bueno desconectar con impaciencia de los hábitos que construyen personalidad, ya sea la predisposición al esfuerzo y al rigor en la presión o la selección adecuada del momento de acelerar el ataque.
No siempre que hay un desmarque se debe alimentar con un pase; no siempre que hay espacios para la transición toca acelerar la aventura; la prisa no es buena consejera para filtrar el balón que sea punto de partida de la profundidad. Es muy fácil decirlo, muy difícil decidir bien. Hay secuencias que merecen más locura, otras más reposo. El resultado, el rival, el momento de partido, y la seguridad influyen para saber qué acción toca en cada momento.
Si el Barça conecta con esa responsabilidad, será más fácil con Pedri, sufrirá menos atrás sin perder potencial ofensivo. Solo será más selectivo. Es el camino más corto para ser mejor.