Marcus Rashford sigue siendo un jugador que atrae mucha atención entre los aficionados del Barcelona debido a su velocidad y versatilidad en ataque.
Según informes de medios españoles, el préstamo de Rashford en Barcelona finaliza a finales de junio, con una cláusula de compra de aproximadamente 30 millones de euros que vence el 15 de junio. Su rendimiento la temporada pasada, con 14 goles y 14 asistencias pese a no ser titular fijo, añade valor.
Desde el punto de vista deportivo, Rashford encaja bien en la táctica del entrenador Hansi Flick, aportando velocidad y verticalidad por la banda izquierda además de la capacidad de jugar de manera central. Su versatilidad es valiosa en una temporada larga.
Sin embargo, financieramente Barcelona no considera prioritario a Rashford. Tras el fichaje de Anthony Gordon, el principal objetivo es un ‘9’ tradicional para reemplazar a Robert Lewandowski. Gordon encaja mejor en el estilo y la transferencia y salario de Rashford representan un gasto significativo.
Barcelona probablemente mantenga la puerta abierta si Manchester United baja el precio o acepta otra cesión, siendo necesario que Rashford acepte un salario reducido y un rol secundario. De lo contrario, el club podría desistir.
La cuestión clave no es la utilidad de Rashford, que ya la demostró, sino si realmente es necesario su fichaje en las prioridades actuales del Barcelona para el verano de 2026.