Barcelona sufrió un doble revés tras la semifinal de la Copa del Rey contra Atlético de Madrid, cuando el lateral derecho Jules Koundé y el lateral izquierdo Alejandro Balde sufrieron lesiones musculares que les obligaron a abandonar el campo prematuramente.
La ausencia de Koundé se espera que dure hasta, al menos, finales de marzo, según confirmó el club, mientras que la lesión de Balde parece más grave y podría mantenerlo fuera de los terrenos de juego entre cuatro y seis semanas. Ambos jugadores se perderán los próximos cinco partidos, incluyendo los dos encuentros de los octavos de final de la Champions League contra Newcastle y los duelos de La Liga frente a Athletic Club, Rayo Vallecano y Sevilla.
Tras estas bajas, Hansi Flick cuenta solo con cinco defensas centrales para el próximo mes. Las alternativas incluyen a Joao Cancelo, recién incorporado al rol de lateral, y Ronald Araujo, que solo ha disputado un partido desde su regreso. Estas ausencias, sumadas a las de Andreas Christensen, Gavi, Robert Lewandowski y Frenkie de Jong, suponen una gran presión para el fondo de plantilla del Barcelona.
Flick ha expresado su preocupación por la situación de las lesiones y la necesidad de coordinarse con el cuerpo médico para evitar futuras bajas.
Aunque los tiempos de recuperación exactos para Koundé son inciertos, existe cierto optimismo de que pueda regresar tras el parón internacional. La recuperación de Balde podría prolongarse más, según algunos informes, lo que indica una ausencia más prolongada.
Esta delicada situación de lesiones afecta severamente la estabilidad defensiva del Barcelona en un momento clave de la temporada, obligando al cuerpo técnico a adaptar tácticas y elegir a los jugadores disponibles en todas las competiciones.