Barcelona sigue apostando por el desarrollo de jóvenes promesas, con especial atención al delantero de 18 años Hamza Abdelkarim.
Firmado en enero, Abdelkarim iba a incorporarse inicialmente al Barça Atlètic, pero el club optó por integrarlo con cautela en el Juvenil A para que se adapte progresivamente al estilo de juego del equipo.
El cuerpo técnico mostró su confianza al hacerlo debutar de inmediato, iniciando los tres partidos desde su llegada, incluyendo la apertura de la División de Honor Juvenil y dos partidos intensos en la Copa del Rey juvenil. En su debut contra Huesca, anotó un gol y obtuvo un penalti, lo que generó grandes expectativas.
Sin embargo, sus actuaciones en los siguientes partidos fueron menos destacadas, un reflejo natural del proceso de adaptación. El club es consciente de que el desarrollo no siempre es lineal y evita presionar demasiado al joven jugador.
Barcelona confía plenamente en que Abdelkarim posee cualidades para convertirse en un jugador destacado. Los destellos iniciales indican que con tiempo llegará la consistencia.
Este enfoque cuidadoso con Abdelkarim es un ejemplo claro de la visión a largo plazo del club para formar talentos jóvenes mediante un crecimiento gradual y sostenible.