Tras cumplir con la regla 1:1 de La Liga, Barcelona busca un mercado de verano activo. El club ya ha fichado a Anthony Gordon y ahora está centrado en cerrar acuerdos por Julián Álvarez y Joao Cancelo.

De forma inesperada, Barcelona parece haber descartado la incorporación de un nuevo central. Según medios españoles, el entrenador Hansi Flick descartó la opción de Alessandro Bastoni debido a dudas sobre su encaje táctico.

El equipo notó mucho la ausencia de Iñigo Martínez, especialmente tras la eliminación en cuartos de final de la Liga de Campeones ante Atlético de Madrid. Aunque se contempló reforzar la defensa durante la temporada, ahora el asunto está pausado.

Una condición clave para fichar a un defensa es que se generen ingresos importantes por ventas. Las prioridades son Álvarez y Cancelo, cuyos traspasos llevarían el gasto del club más allá de los 200 millones de euros. Hasta que estas operaciones se cierren, no se esperan gastos adicionales en defensa.

En la liga, la defensa de Barcelona ha sido sólida, reflejado en el Trofeo Zamora ganado por el portero Joan García. Sin embargo, en Europa, la falta de liderazgo en la defensa central es más notable.

Cristian Romero sigue siendo un objetivo para la defensa central, pero su firma dependerá de ventas como la de Jules Koundé o Alejandro Baldé. Además, la salida de estos requeriría reinversiones considerables.

La estrategia de fichajes en verano de Barcelona se basa en mantener el equilibrio financiero y centrarse en las negociaciones de Álvarez y Cancelo. La llegada de un nuevo central probablemente solo ocurrirá tras ventas significativas que liberen fondos.