Pedri fue una de las sorpresas más destacadas de Barcelona la temporada pasada, convirtiéndose rápidamente en un jugador clave bajo la dirección de Hansi Flick, a pesar de sus antecedentes de lesiones. Fue una presencia constante en casi todos los partidos.
Sin embargo, en esta temporada el club ha cambiado drásticamente el enfoque con Pedri. Tras un exigente partido de Copa del Rey contra el Atlético de Madrid, en el que Pedri terminó caminando, Flick reconoció que el equipo había corrido riesgos. Desde entonces, se ha implementado una política de rotación cautelosa que limita sus minutos a 45 contra Athletic Bilbao y Sevilla y 70 minutos en la ida contra Newcastle United.
De 31 apariciones esta temporada, Pedri solo ha jugado partidos completos 12 veces, una reducción significativa respecto a la temporada anterior. Este enfoque se basa en estudios sobre sus fibras musculares realizados en un laboratorio de Baltimore, coordinados con el jefe de preparación física Julio Tous. Ahora, Pedri realiza entrenamientos de fuerza especializados, crioterapia y pilates para recuperarse.
Con Barcelona compitiendo por todos los títulos y la Copa del Mundo a la vista, el club considera a Pedri una joya que debe manejar con cuidado para asegurar su rendimiento en los momentos decisivos de la temporada.