El Barcelona ya está preparando la próxima temporada y han surgido las primeras decisiones sobre las bajas. El entrenador Hansi Flick se reunió con el director deportivo Deco para analizar la estructura del equipo y evaluar qué jugadores podrían salir.
En el caso de João Cancelo, la situación es clara. El lateral portugués, actualmente cedido, no seguirá en el club tras finalizar su préstamo, a pesar de haber sido una opción fiable cuando se le ha necesitado. La dirección no lo considera parte de la proyección a largo plazo.
Marc Casado representa una situación más delicada. Graduado de la cantera, ha demostrado compromiso y esfuerzo que Flick valora, pero el técnico considera que no ha alcanzado el nivel de calidad y liderazgo necesario en el centro del campo. Barcelona busca mayor presencia física y liderazgo en esa zona y está abierto a facilitar su salida mediante una venta que mejore las finanzas y libere una plaza en la plantilla.
Por otro lado, Roony Bardghji, joven talento sueco, sigue destacando por su calidad técnica. No obstante, la competencia, especialmente con la consolidación de Lamine Yamal, podría limitar sus minutos en el primer equipo. El club no quiere frenar su crecimiento y está explorando opciones de préstamo a un club de alto nivel o una venta con cláusula de recompra para mantener el control sobre su futuro.
Así, esta limpieza de verano forma parte de una estrategia para equilibrar la plantilla y la economía, al tiempo que se fomenta la progresión de los jóvenes talentos a través de movimientos calculados. Estas acciones coinciden con la visión de Hansi Flick para construir un equipo competitivo y equilibrado para la próxima campaña.