El club ha modificado su política de renovaciones para proteger mejor a las promesas de La Masia y evitar episodios como la marcha de Dro o la de Marc Guiu. El trabajo interno en la formación, detección y moldeado de jugadores con el estilo propio del Barça es incalculable, y ahora se busca blindar esos activos ante un mercado muy agresivo.
La salida reciente de Dro al PSG por 8,2 millones de euros, cuando su cláusula de salida era de 6 millones, dejó clara la vulnerabilidad del anterior sistema de cláusulas estándar en las renovaciones juveniles. El club se mostró molesto porque esa práctica puede permitir que talentos formados en casa se marchen por cifras que no reflejan su valor real.
Dro firmó su ampliación antes de que se produjera el conocido 'clausulazo' relacionado con Marc Guiu, que en el verano de 2024 acabó en el Chelsea. Fue la oferta de seis millones del equipo de Stamford Bridge lo que provocó que el Barça empezara a implementar nuevas reglas en las renovaciones para la etapa juvenil.
Según informa RAC1, en las firmas posteriores el club fue introduciendo cláusulas que incrementan la cuantía de la cláusula de salida a medida que se van cumpliendo objetivos deportivos como debutar con el Barça Atlètic o con el primer equipo. Con ese mecanismo, la cláusula de Dro habría podido situarse en torno a 20–25 millones de euros.
La marcha del jugador supuso además un revés para el cuerpo técnico: Hansi Flick había brindado oportunidades a Dro en la primera plantilla y defendía su integración, pero tras el traspaso explicó que el club espera de sus canteranos una entrega total y vivir por los colores como condición para contar con ellos en la máxima categoría.
Deco ha subrayado que en el club siempre intentan actuar en interés de Dro, pero la concatenación de salidas ha acelerado la puesta en marcha de salvaguardas contractuales. El objetivo es que las ventas se produzcan por un importe justo, teniendo en cuenta lo difícil que es encontrar perfiles con la calidad y la proyección de jugadores como Dro o Guiu.
En el caso de Dro no se aplicaron aún las nuevas cláusulas al firmar, porque su renovación llegó antes del episodio de Guiu y por ser un fichaje/registro de enero, por lo que el sistema de aumentos no estaba operativo. Desde entonces, el Barça incorpora en las renovaciones mecanismos que elevan automáticamente las cantidades cuando se alcanzan hitos clave.