Barcelona ya es campeón de La Liga, pero la temporada continúa. Para el próximo partido ante Alavés, el entrenador Hansi Flick presentó una de las alineaciones más imprevisibles de la campaña, combinando experiencia y juventud para intentar alcanzar los 100 puntos, un récord logrado solo por equipos dirigidos por Tito Vilanova y Mourinho.

El portero Joan García, líder en promedio de goles encajados, podría mantenerse en el once, aunque Flick dejó abierta la posibilidad para que Wojciech Szczesny actúe. En defensa, se esperan cambios con la inclusión de Koundé, Araújo y Baldé, que buscan recuperar la titularidad tras ausencia. Esto permitirá dar descanso a los centrales habituales y a João Cancelo.

En el centro del campo, podría salir Marc Bernal junto a un posible retorno de Frenkie de Jong, recuperado de lesión aunque con dudas por el Mundial próximo. En ataque, la sanción de Raphinha modifica el esquema: Marcus Rashford podría jugar por la izquierda y Roony Bardghji por la derecha. Lewandowski y Ferran Torres podrían alternarse en la delantera.

Qué significa esto

Primero, Flick demuestra que mantener la concentración y gestionar el tiempo de juego es vital incluso tras ser campeones. Esto ayuda a preservar a los líderes frescos y da oportunidades a jugadores que buscan mostrar su nivel.

Segundo, la alineación experimental sostiene la energía del equipo ante próximos retos, incluidos torneos internacionales. Este enfoque contrasta con otros clubes que pierden motivación tras asegurar pronto el título.

Tercero, la meta de alcanzar 100 puntos añade un objetivo extra que motiva al equipo y entusiasma a la afición. Lograrlo sería histórico y fortalecería la moral para futuros desafíos.

En conclusión, aunque campeones, Barcelona mantiene la competitividad y amplia el uso de su plantilla. Esto refleja la seriedad de Flick y el potencial del equipo para nuevos logros y récords. Los aficionados deben seguir de cerca la integración y aportación de estos jugadores en lo que queda de temporada.