A solo media hora de Barcelona, Mollet del Vallès guarda la historia de los primeros pasos en el fútbol de Alexia Putellas. Entre sus calles y plazas tranquilas, comenzó a jugar con un balón a los tres años, forjando el carácter y la ambición de quien sería una estrella mundial.

Su camino no fue fácil: enfrentó burlas en su primer club, Mollet, pero eso reforzó su determinación. A los 12 años entró en la cantera del Barça, un sueño compartido con su padre. Tras un tiempo en otros clubes, volvió para cumplir la promesa hecha a su padre fallecido y se convirtió en capitana.

Mollet del Vallès es más que su lugar de nacimiento; representa un vínculo emocional fuerte. Espacios como el Museo Abelló y el parque natural de Gallecs le aportaron calma antes de la fama. El mural del artista local Dase, de 104 metros cuadrados, es símbolo de identidad y orgullo para los vecinos y visitantes.