El 30 de abril de 1989, Julio Salinas anotó su primer hat-trick con el Barcelona en la jornada 32 de La Liga, en una contundente victoria por 7-1 ante el Oviedo. Salinas fue protagonista clave en la ofensiva del equipo local.

El primer gol llegó al minuto 10 tras varios rebotes en los postes, el segundo justo antes del descanso en una rápida contra por la banda izquierda, y el tercero a los 63 minutos, de cabeza tras un córner lanzado por Begiristain. También anotaron Txiki (dos veces), Roberto y Eusebio.

Las crónicas de la época destacaron tanto la efectividad goleadora de Salinas como el papel decisivo de sus goles en el partido. El entrenador del Oviedo, Vicente Miera, expresó su asombro ante la abultada derrota, afirmando que nunca había vivido una como esa.

De forma analítica, este hat-trick confirmó la adaptación de Salinas al nivel del Barcelona y la exigencia de La Liga. En primer lugar, evidenció su capacidad para aprovechar las ocasiones y su juego aéreo. En segundo lugar, superar los 18 goles en liga hasta ese momento indicaba que era ya una pieza fundamental en el ataque azulgrana.

Cabe destacar que los otros hat-tricks de Salinas fueron en partidos de la Copa Generalitat con equipos casi de reserva, lo que hace que este logro en primera división tenga especial relevancia. Para los aficionados, revivir este momento es celebrar parte importante de la historia del club y es un ejemplo para los más jóvenes.

En conclusión, el primer hat-trick de Julio Salinas es un símbolo de su potencial y un momento destacado en la historia del Barcelona.